Simulación Médica en la Fuerzas Armadas
El Ejército del Aire ha adquirido recientemente un simulador de paciente, con el objetivo de mejorar el entrenamiento de su personal sanitario destinado en misiones como Afganistàn y Kirguistàn.
La Unidad Médica de Aeroevacuación (UMAER) y la Unidad Médica Aérea de Apoyo al Despliegue (UMAAD), ambas con base en Torrejón de Ardoz (Madrid), son las responsables de los planes de instrucción sanitarios operativos del Ejército del Aire. A partir de ahora, ambas unidades contarán con un simulador de paciente, un sofisticado maniquí interactivo denominado SimMan, que permitirá la práctica efectiva de diagnóstico y tratamiento de casos de emergencia que requieran la coordinación de los equipos médico sanitarios. Será un instrumento útil en la formación continua de todo su personal sanitario, en los cursos de enfermeros y médicos de vuelo, así como en los cursos específicos que realizan antes de los despliegues en las misiones en Afganistán y Kirguistán.
El comandante médico Conde, jefe de la UMAAD asegura que “es necesaria la mejor formación para garantizar a nuestras tropas la misma asistencia que recibirían en España y el equipo que hemos adquirido es una herramienta útil de entrenamiento”. El cometido de la Unidad Médica Aérea de Apoyo al Despliegue es la atención médica de bajas que incluye Cirugía de Emergencias y Cuidados Intensivos. Disponen de la más moderna tecnología que se puede encontrar en cualquier hospital de la red sanitaria española (UVIs, quirófanos…).
El personal sanitario del Ejército del Aire en las misiones internacionales generalmente atiende a las tropas españolas, aunque también presta asistencia médica a militares de otros países que participan en la coalición y a nativos. El 85% de las patologías que presentan son las habituales (digestivas, respiratorias, cardiocirculatorias, renales, infecciosas, etc.), pero además padecen enfermedades autóctonas, accidentes traumáticos y otras específicas de guerra.
Por su parte el teniente coronel médico Peralba, Jefe de la UMAER señala que “en la medicina de guerra, los pacientes tienen múltiples traumatismos, hemorragias internas y se producen daños en distintos sistemas a la vez. Hay efectos enmascarados, la evolución es sumamente rápida, y esto complica mucho las patologías. Este equipo es una herramienta útil que permite la práctica de casos complejos, en la que el instructor puede introducir distintas variables y acelerar los procesos. De esta manera se acostumbran a tomar decisiones, sin causar ningún daño colateral”.
SimMan es un equipo con una anatomía realista y múltiples elementos que facilitan el aprendizaje, tales como respiración espontánea; control de vía aérea que permite la simulación de un gran número de complicaciones médicas como edemas o espasmos; la posibilidad de inserción de un tubo de drenaje de tórax; el control de la presión arterial; 2.500 variantes de ritmos cardíacos; permite la desfibrilación y marcapasos transcutáneo. Asimismo, incorpora un monitor simulado, que permite tener en cuenta varios parámetros fisiológicos durante el caso, lo cual permite abordar casos de mayor complejidad.
El equipo, además, registra todas las acciones realizadas, por lo que con posterioridad se obtiene un informe detallado y cronológico, que puede ser revisado por instructores y alumnos, para analizar que se hizo, y por qué, y que podría haberse hecho de manera diferente en la próxima ocasión.
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