La actitud de los jóvenes
Los jóvenes de hoy en día lo tienen complicado a la hora de labrarse un buen futuro profesional.
Los adolescentes de hoy en día no responden al patrón de conducta que seguían sus padres cuando tenían su edad; no son más listos ni más tontos, sino sencillamente diferentes. En la situación actual tienen la posibilidad de formarse, quedarse en casa de sus progenitores hasta que son capaces de valerse por si mismos y pueden desarrollarse y divertirse con sus amigos y salir de fiesta.
Pero su situación es, en otro sentido, muy complicada. Para trabajar en un buen oficio la educación secundaria ya no es suficiente; en la actualidad es imprescindible contar con una licenciatura, tener un postgrado o master, hablar varias lenguas y manejar bien el ordenador.
Sin embargo, cada vez son más los sectores que se lamentan de que los jóvenes cuentan con una buena base teórica pero sus habilidades prácticas dejan mucho que desear, cosa que no favorece a las necesidades del trabajo. Los cursos de formacion profesional se presentan como una buena decisión para aprender un oficio, pero en ningún caso garantizan la inserción en el mundo laboral.
¿Cúal es la mejor elección de estos jóvenes? No hay una respuesta clara ni ninguna es más buena que la otra; depende de cada situación y de las circunstancias. No obstante, como comunidad, debemos animar a estos jóvenes y no dejar que decaigan. En Japón, adolescentes y jóvenes de 18 a 30 años se enclaustran en sus habitaciones y deciden llevar una vida totalmente aislada de la sociedad y el mundo exterior. Son conocidos como “hikikomoris” y muchos de ellos pueden llegar a coger una fuerte depresión, hasta el punto de no querer vivir
Aquí han aparecido los “ninis”,(que ni estudian ni trabajan) y sólo desean ser unos mantenidos. Pero es importante recordar que estos chicos que no quieren trabajar representan sólo una parte de todos los jóvenes de nuestra comunidad, muchos de los cuáles trabajan duro para conseguir un buen empleo y salir victoriosos de la grave crisis económica que nos azota.