Imagen empresarial
Las crisis significan "cambio", y para salir de esta crisis muchas empresas se miran a sí mismas en busca de factores a cambiar.

Que las empresas posean una buena imagen depende de muchos factores. Algunos más grandes: como el edificio donde está ubicada la empresa, la calidad de los materiales de oficina, la presencia de los empleados… que a su vez se descomponen de otros detalles más pequeños.
En la apariencia de la empresa, no es lo mismo estar ubicada en el centro de la ciudad que en la periferia, contar con una oficina personalizada a tu medida, teniendo en cuenta la imagen corporativa. En definitiva se trata de no dejar nada al azar, hay empresas que se dedican a estudiar a otras para aconsejarlas en todo este tipo de aspectos, que va desde qué mesas y sillas escoger, qué felpudos y alfombras, e incluso cómo confeccionar el membrete de las cartas y por supuesto la imagen web.
En lo que se respecta a los empleados, no sólo basta con tener al más cualificado, si no que tenga presencia y saber estar, sobre todo si tiene que tratar con clientes, proveedores o cualquier agente externo a la empresa en cuestión.
El vestuario laboral es una de las asignaturas pendientes en muchos casos, en otros los directivos se dan cuenta de que el vestuario es lo primero que ven sus clientes y que te vean diferente siempre es positivo, fomenta el recuerdo y fideliza el cliente.
Es por ello que están naciendo empresas, lideradas por gente joven e innovadora que están cambiando patrones de imagen y estética en muchas empresas españolas con su asesoramiento y consejos.
Una de estas nuevas corporaciones es la empresa gijonesa llamada "Atuenda" especializada en uniformes modernos y funcionales, "Ergocontrol" dedicada a las alfombras industriales, entre otras. Es importante contar con gente joven que las promueva y dirija.