Lo viejo, lo nuevo, lo de siempre
El “medio de transporte” más utilizado ha cambiado sustancialmente El ascensor es un valor añadido para las casas más antiguas y un elemento esencial de las más modernas construcciones plurifamiliares - la ley obliga a su instalación a partir de cuatro alturas -. Y es que, en ocasiones, más que un lujo constituye una necesidad, sobre todo en aquellos edificios en los que viven discapacitados físicos o ancianos.

Los ascensores han cambiado con los años. Su diseño y prestaciones han evolucionado hasta cambiar casi por completo su concepto. La reducción energética y protección del medio ambiente, así como un servicio más rápido, eficaz y seguro, son los objetivos que priman en las nuevas máquinas. Asimismo, se busca minimizar los costes dentro del edificio, tanto económicos como de espacio.
De ahí la importancia en el mercado de innovaciones, como el ascensor sin cuarto de máquinas. Este sistema permite un ahorro en la instalación además de un mejor aprovechamiento del espacio, ya que incorpora todos los elementos del cuarto de máquinas en el hueco del ascensor.
Las puertas son uno de los elementos de los ascensores que han sufrido una transformación casi integral. Lejos quedan ya las dobles puertas de cierre manual. Ahora tanto el aspecto como las prestaciones, están a años luz.
Y para garantizar la seguridad del usuario, también se puede incorporar el control de umbral. Se trata de una cortina óptica que funciona como una fotocélula e impide que se produzcan golpes a los usuarios o equipos. Por su parte, el control de proximidad sirve para evitar que las puertas, al cerrarse prematuramente, puedan lastimar a los pasajeros. Un dispositivo hace que las puertas se abran automáticamente al detectar movimiento en la entrada de la cabina.
Todos estos elementos, junto con otros como la digitalización o la silenciación, más todos los que no se aprecian a simple vista, pueden ser las mejores cartas de presentación de un edificio. Se trata, sin duda, de un valor añadido.
Modernización
Además de innovación en las nuevas instalaciones, la necesidad de modernizar los ascensores de los edificios más antiguos ha hecho que las empresas del sector hayan ideado soluciones integradas, que se pueden adaptar a las características de cada inmueble, así como de sus ascensores.
El concepto de ascensor ha cambiado sustancialmente, y además de incorporar las últimas tecnologías, estas máquinas se han vuelto sensibles. En definitiva, el ascensor es un elemento más, utilizado a diario, que incide en la tan buscada calidad de vida.