La Barcelona desconocida: de la calle de las lavanderas a las playas del Delta del Llobregat
Barcelona es uno de los destinos turísticos preferidos de Europa, con unas cifras que no paran de crecer. Los turistas que visitan la Ciudad Condal tienen en su punto de mira atractivos como el Parc Güell, la Sagrada Familia, la Pedrera, la playa de la Barceloneta o el barrio Gótico. Sin embargo, existe otra Barcelona, la que frecuentemente queda fuera de los circuitos turísticos pero posee numerosos atractivos. Por eso, en Migoa.com hemos preguntado en nuestra oficina y también fuera de ella para conocer a

Precisamente, uno de los distritos cuyos atractivos suelen quedar fuera de las rutas de viaje es Horta-Guinardó. Por eso, preguntamos a la concejala de barrio, Francina Vila, qué espacios destacaría de este distrito y nos recomendó el Turó de la Rovira, un cerro con una altitud de 269 metros y el único punto que ofrece una panorámica con una visibilidad de 360º de Barcelona. Un espacio privilegiado para la toma de fotografías de la Ciudad Condal que, además, acoge la plataforma de antiaéreos que formaba parte de la defensa de la ciudad durante la Guerra Civil española. Francina Vila nos sugiere también el Carrer d’Aiguafreda, una calle que quedó al margen de las remodelaciones urbanísticas modernas y conserva todo el encanto del antiguo pueblo en medio de la ciudad. Además, cada casa tiene su pozo, motivo por el cual antiguamente se la conocía como la Calle de las Lavanderas porque las mujeres solían trabajar haciendo la colada para otros para conseguir unos ingresos extra en la familia.
La misma pregunta que le hicimos a Francina Vila la trasladamos también a nuestra oficina: ¿Cuál es tu rincón secreto favorito de Barcelona? para el CEO de Migoa, Oriol Blasco, existen varios espacios a destacar. Nos aconseja, por ejemplo, las playas del Delta del Llobregat, poco concurridas y con el atractivo extra de ver aterrizar y despegar los aviones del aeropuerto del Prat mientras tomamos un baño o nos relajamos al sol. Otras playas de la zona que merecen mención aparte para Oriol Blasco son Cala Morisca, en Sitges y las playas de los alrededores de Sant Pol de Mar. Si se trata de comer y tapear, nuestro CEO tiene también sugerencias interesantes, como per ejemplo los Chiringuitos que podemos encontrar en el límite costero entre Barcelona y Badalona, degustar las archifamosas patatas bravas del Bar Tomás (en Sarria) o los pescaditos y la butifarra del bar La Plata, en el barrio Gótico.
En este sentido, desde el departamento de Atención al Cliente, nuestra compañera Iris nos sugiere probar algunos vegetarianos de la Ciudad Condal, como Sésamo.Comida sin Bestias (en Ciutat Vella) o Govinda, un vegetariano hindú cerca de la Rambla. También desde el mismo departamento nos llega una sugerencia que nos invita a realizar una ruta por las leyendas y misterios de Barcelona de la mano de Cultruta, que ofrece visitas guiadas tematizadas para descubrir aquello que no suele venir en las guías de viaje.
Y después de todo esto, nada como un poco de relax. Para reponernos después de un duro día de turismo nuestra compañera Gabriella nos recomienda tomar un té en Caj Chai, en el Barrio Gótico, relajante y especialmente reconstituyente si se trata de un frío día de invierno. Nada mejor para acabar nuestra visita a esta particular Barcelona.