¿Està justificada la euforia por una supuesta reducción en los consumos?
Recientemente ha aparecido el informe 2007 de la Encuesta Domiciliaria sobre Alcohol y Drogas en España, realizado por la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional de Drogas.
Rápidamente responsables de algunas Comunidades han aparecido en los medios dando los datos que se refieren a su área, preferiblemente aquellos que les son beneficiosos.
En primer lugar se trata de una encuesta domiciliaria, es decir, se visitan los domicilios y se computan las respuestas que se han obtenido. Cualquier profesional que trabaje en el tema conoce sobradamente que quien abusa de cualquier droga, incluyendo las legales, minimiza cuando no miente ante las preguntas sobre consumo que se le planteen.
En el mismo informe que comentamos se señala que la tasa de respuesta fue del 50,3%
Con las salvedades expuestas, el informe señala una disminución del consumo del tabaco, del alcohol y del cannabis.
Indudablemente las cifras son positivas (con las salvedades expuestas antes) aunque no concuerden con la percepción de los profesionales que trabajan en estos campos, y ello de alguna manera avalaría la labor de prevención que los estamentos correspondientes están realizando.
Al estudiar otras fuentes, llama poderosamente la atención y está publicado por el I.N.E. en 2009, es concretamente la cifra de Recaudación de Tributos del Estado.
Obviamente no se recogen resultados para las drogas ilegales y las cantidades no pueden considerarse como cifras absolutas ya que en este cuadro no se contemplan los impuestos cedidos a las comunidades Autónomas, además en 2005 se incrementaron los impuestos
Pero es difícil de entender que si el consumo de alcohol desciende en un porcentaje del 1.65% en dos años siguiendo una tendencia a la baja, la recaudación de impuestos (sin contar el vino, ni la parte cedida a las Autonomías) aumente en 4.43% en un solo año.
Igualmente el tabaco señala una bajada de 5.21 y un aumento de 3.08% en los impuestos.
Siempre hay explicaciones para las estadísticas, pero los datos llaman la atención
En el Informe también se señala que, siempre según las respuestas voluntarias de los encuestados, ha aumentado el consumo de cocaína, de tranquilizantes (de 3.9 a 6.9), de somníferos (de 2.7 a 3.8)
Recordemos que España es el mayor consumidor de cocaína de Europa.
En cuanto a la edad de inicio, se señala alrededor de los 16 años como promedio. Los centros de atención saben que se han detectado casos entre menores de 11 o 12 años, aunque estos no figuran en los informes que limitan el cuestionario entre 15 y 64 años.
Mientras la administración no colabore en hacer cumplir sus propias leyes, será difícil, no ya erradicar, pero si limitar y reducir los consumos de alcohol y drogas y sus consecuencias. En algunas Ciudades todavía meditan como limitar el botellón y la ley del tabaco parece algo pasado de moda.
Sobre la ley del alcohol que la Ministra Salgado tuvo que retirar antes de su puesta en marcha, ya no se habla, todos sabemos que el tejido empresarial y comercial que se apoya en el consumo de alcohol hace que sea más importante la marcha de la economía que la protección de la salud.